Crisis en León: ¿El adiós de Ambriz tras la humillante goleada?
El Club León vive una de sus peores noches en lo que va del torneo, y su técnico, Nacho Ambriz, no dudó en reconocerlo con crudeza. Tras la contundente derrota por goleada ante Mazatlán, el estratega no escatimó en críticas hacia su propio equipo, admitiendo que el conjunto esmeralda “ha tocado fondo” en todos los aspectos. “No rescato nada. Hoy fue el peor partido que hemos jugado”, sentenció con voz firme, dejando en claro que la actuación del equipo fue un desastre tanto en lo individual como en lo colectivo.
Ambriz no solo asumió su parte de responsabilidad, sino que también cuestionó su propia estrategia. “Me equivoqué al pensar que podíamos hacerle daño a Mazatlán. Nos dieron un baño de humildad”, confesó, reconociendo que el rival los superó en todos los rubros. El técnico, conocido por su carácter frontal, no ocultó su frustración, pero tampoco dejó de lado el respeto hacia la afición. “Tengo que agradecerle a la gente y pedirle una disculpa. Sé que mucha gente casi se queda sin dinero para venir a apoyarnos”, expresó, en un gesto que refleja la conexión que aún mantiene con la hinchada, pese al mal momento.
La derrota no solo dejó al equipo en una situación complicada en la tabla, sino que también encendió las alarmas sobre el futuro de Ambriz al frente del banquillo. “Se tocó fondo. Hoy me voy muy tocado”, admitió, dejando entrever que el golpe emocional es tan fuerte como el deportivo. Las palabras del técnico dejan pocas dudas: León atraviesa una crisis profunda, y cada partido que viene será clave para definir si el proyecto puede enderezarse o si, por el contrario, la directiva optará por un cambio de rumbo.
Los próximos compromisos no serán sencillos. El equipo deberá medirse ante Tijuana en casa, un rival que, aunque no pasa por su mejor momento, siempre representa un desafío. Luego, vendrá el clásico ante Chivas, un duelo que, más allá de los puntos, tiene un peso simbólico enorme para ambas escuadras. Para cerrar la jornada, León visitará a Atlético San Luis, otro equipo que buscará sumar en su estadio. Tres partidos que, en otras circunstancias, podrían verse como una oportunidad para recuperarse, pero que, en este contexto, se antojan como una prueba de fuego.
El panorama es incierto, y la presión sobre Ambriz crece con cada derrota. La afición, aunque decepcionada, aún espera una reacción. Sin embargo, el tiempo apremia, y en el fútbol mexicano, los márgenes de error son cada vez más estrechos. Lo que está en juego no es solo la permanencia en la lucha por el título, sino la continuidad de un proyecto que, hasta hace poco, parecía encaminado al éxito. Ahora, León deberá demostrar si tiene la capacidad de levantarse o si, por el contrario, esta goleada será el inicio de una etapa aún más oscura.