Local

Efecto popote: detectan hasta 20 tomas clandestinas de agua y se agrava el desabasto en Puebla

  • julio 17, 2025
  • 6 min read
Efecto popote: detectan hasta 20 tomas clandestinas de agua y se agrava el desabasto en Puebla

Diversos pozos fueron clausurados entre enero y diciembre del año pasado en 11 municipios poblanos

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) detectó 20 tomas clandestinas de agua en Puebla durante el 2024. Se trata de pozos abiertos por usuarios individuales o empresas que extraen el líquido sin contar con los permisos correspondientes, lo que acelera el agotamiento del recurso hídrico y profundiza la desigualdad en su acceso, indicó el investigador Francisco Javier Sánchez Ruiz, de la Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP).

Datos de la Conagua, difundidos por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), exhiben que los pozos fueron clausurados entre enero y diciembre del año pasado en 11 municipios poblanos.

De acuerdo con el académico de la UPAEP, este tipo de extracción irregular provoca lo que se conoce como “efecto popote”, es decir, se extrae más agua de la que está regresando al manto freático.

Afirmó que estos pozos ilegales acortan el tiempo de vida útil de los mantos freáticos, provocando desabasto, erosión del suelo y presencia de socavones.

“Estamos extrayendo agua de mantos freáticos que tienen un tiempo de vida específico. Si no se regula, podríamos ver su agotamiento en menos de diez años” advirtió.

Este panorama ubicó al territorio poblano entre las cinco entidades federativas con mayor detección de extracción irregular de agua, únicamente por debajo de Guanajuato, Chihuahua, Morelos y Coahuila.

Riesgos ambientales y desigualdad en el acceso
El académico de la UPAEP explicó que la presencia de pozos clandestinos afecta a quienes sí cuentan con permiso, además de que provoca una inequidad en la distribución del agua y daños colaterales.

Detalló que, a diferencia de un pozo concesionado, que está obligado a medir y, en algunos casos, a retornar parte del líquido extraído mediante sistemas de tratamiento, los pozos clandestinos no cumplen ningún tipo de control o compensación ambiental.

“Cuando tenemos este tipo de extracción de manera desmedida, lo que tenemos es un impacto ambiental muy grave, porque estamos extrayendo agua de mantos que tienen un tiempo de vida específico” reiteró.

Sumó que, al extraer más agua de la que se recarga naturalmente, se debilita la estructura del subsuelo, lo que puede derivar en erosión del suelo, hundimientos, grietas y socavones, especialmente en zonas donde el estrés hídrico ya es alto.

Además, dijo que en zonas de cultivo, la pérdida de acceso al agua puede generar una caída en la producción agrícola, afectando directamente la economía local y los medios de vida de cientos de personas.

“Hay una pérdida de mantos freáticos y una iniquidad en la cantidad de agua presente. Esto impide que se distribuya de forma equitativa hacia las zonas que realmente la necesitan, como las agrícolas o de consumo doméstico”, explicó.

Siete municipios concentran más de la mitad de casos
El documento expone que en total son siete los municipios que concentran el 63.6 por ciento de los casos reportados en la entidad, aunque no detalla con precisión las ubicaciones dentro de cada demarcación.

De igual manera, se puntualiza que, de los 20 casos detectados, únicamente en nueve se aplicaron sanciones, lo que representa apenas el 45 por ciento del total.

Según la información, el territorio con mayor número de tomas clandestinas fue Tehuacán, donde se detectaron y clausuraron cuatro pozos. Aunque la autoridad federal no especificó los giros para los que se utilizaban estos espacios, sí informó que en dos de los casos se aplicaron sanciones, mientras que en los otros dos no se procedió con ninguna penalización.

Los otros seis municipios con dos pozos ilegales cada uno fueron Acatzingo, Los Reyes de Juárez, Puebla capital, Quecholac, San Andrés Cholula y San Miguel Xoxtla. Según la información, exclusivamente en cuatro casos se aplicó una multa.

Además de las zonas ya mencionadas, la Conagua detectó una toma ilegal de agua en cada uno de los siguientes territorios: Chinantla, San Pedro Cholula, Tepanco de López y Zacapala. En todos estos casos, con excepción de San Pedro Cholula, se impusieron sanciones.

Sin supervisión suficiente, se opera al margen
Ante este contexto, el investigador consideró que uno de los factores que permiten la existencia de pozos ilegales, principalmente en la industria, es la falta de capacidad institucional para inspeccionar.

Incluso estimó que entre el 60 y 90 por ciento de los pozos clandestinos podrían seguir activos en empresas, especialmente del sector textil, que requieren grandes volúmenes de agua.

Esto se debe a que la probabilidad de que la Conagua acuda a inspeccionar es muy reducida, por lo que las empresas aprovechan esto para abastecerse de líquido de forma ilegal.

“Hay una alta probabilidad de que muchas industrias de Puebla tengan pozos clandestinos” añadió.

Lo mismo sucede con el consumo individual. Francisco Sánchez comentó que todavía es frecuente en algunos municipios alejados de la capital que se construyan pozos artesanales dentro de propiedades privadas.

Si bien hizo hincapié en que el consumo de líquido es menor comparado con las grandes industrias, también es un acto irregular.

Agregó que el suministro de agua le corresponde al organismo operador de cada demarcación.

Multa e instalación de sistemas de tratamiento, sugiere
Frente a este panorama, el investigador planteó que las multas económicas no deben ser la única medida para castigar estas prácticas ilegales. Apuntó que es necesario establecer sanciones integrales que incluyan la obligación de tratar e ingresar el agua al manto freático.

“Que no solamente se aplique la multa, sino que las industrias que contaban con este tipo de pozos ilegales implementen un sistema de tratamiento que permita reingresar la mayor cantidad de agua posible” propuso.

La meta, explicó, no solo debe ser detener la sobreexplotación, sino también restituir los recursos al ciclo natural del agua y reducir el daño a largo plazo.

Además, urgió a Conagua implementar el número de inspectores, pues actualmente la falta de personal técnico limita la capacidad para vigilar y controlar estas extracciones.

“Debe haber más personas haciendo inspecciones, y los municipios deberían comprometerse a reingresar agua a los mantos freáticos, rehabilitando sus plantas de tratamiento” finalizó.

About Author

Optica Ciudadana