Criticada gestión de Ronaldo como presidente del Real Valladolid
El Real Valladolid ha certificado su descenso a Segunda, el tercero en cinco años, ya que, desde la llegada de Ronaldo Nazário a la presidencia del club blanquivioleta.
El Real Valladolid ha certificado su descenso a Segunda, el tercero en cinco años, ya que, desde la llegada de Ronaldo Nazário a la presidencia del club blanquivioleta, el primer equipo perdió la máxima categoría en la temporada 2020/21, en la 2022/23 y en esta aún inacabada 2024/25, tras otra abultada derrota (5-1) ante el Betis.
El astro brasileño que, supuestamente, venderá en breve la propiedad por la que pagó 30 millones de euros en 2018, no pudo cumplir su promesa de que el Real Valladolid jugara la ‘Champions’. Más bien ha sido testigo de un descalabro mayúsculo un año sí y otro no, puesto que a los descensos les sucedió un ascenso inmediato a la siguiente campaña.
Algo que resulta del todo extraño, porque, si bien es cierto que los recién llegados a Segunda suelen partir como favoritos en la lucha por estar en Primera, no es habitual que lo consigan, pero, en el caso de los blanquivioletas, se logró en dos ocasiones, bajo la batuta de Ronaldo.
Se podrían analizar muchas variantes, deportivas, vinculadas a la gestión o a decisiones personales con poca lógica, y todas ellas llevarían al mismo final: un Real Valladolid que vuelve a caer al foso, ese que se eliminó del estadio José Zorrilla de la mano de su actual presidente, para mejorar la seguridad del mismo.
Bien es cierto que el club ha realizado una importante inversión para mejorar las infraestructuras, pero la afición no solo quiere un escenario bonito al que acudir a animar a sus jugadores, sino, sobre todo, que estos salgan a darlo todo por el escudo, que también causó una agria polémica entre los aficionados, hasta que se logró recuperar el antiguo.
Críticas en el Real Valladolid a Ronaldo
Y a todo esto, Ronaldo Nazário, más preocupado de optar a la presidencia de la Confederación Brasileña de Fútbol -que ha rechazado de plano su proposición, en vista de su gestión en el Cruzeiro o en el Real Valladolid– o de jugar al tenis que de apoyar y confortar al equipo.
El “Ronaldo go home” ya se ha hecho más que viral. Los aficionados, ante la deriva que muestra la entidad, están deseando que la venda y que, a ser posible, haga efectiva la transacción con inversores locales o vinculados a Valladolid, lo que igual es mucho pedir a un empresario que aspira a rentabilizar lo aportado.
Quizá sería una buena opción hacer una limpieza a fondo, en la dirección deportiva, fundamentalmente. Ya sea Ronaldo, porque prefiera no vender hasta que el primer equipo recupere su estatus, o el que se atreva a tomar las riendas de un club que ha ido perdiendo efectivos con el tiempo, según se iba hundiendo el barco.